EL ERROR QUE SEATTLE NO PUEDE REPETIR: GASTAR TURNOS EN APUESTAS MARGINALES
Si los Seattle Mariners quieren que este invierno sea distinto, la lección ya la pagaron cara durante la temporada: no más turnos regalados a especialistas de rol estrecho que llegan sin margen de error.
El caso que lo resume es Rob Refsnyder. Seattle lo firmó en diciembre por un año y 6.25 millones de dólares con una tarea muy concreta: castigar el pitcheo zurdo como bateador designado y apoyo en el jardín derecho. La apuesta se desplomó. En 53 partidos bateó apenas .140, con cuatro jonrones y 11 empujadas, y su producción también se hundió justamente ante los zurdos que debía dominar. El 4 de agosto, con la llegada de Taylor Ward, el club lo dejó libre y asumió el resto de su contrato.
Lo preocupante no es un fichaje fallido aislado, sino el patrón. Andrew Knizner firmó por un millón como seguro en la receptoría, perdió la competencia por el puesto de suplente y ni siquiera llegó al Día Inaugural con el equipo. Son movimientos pequeños en dinero, pero enormes en costo deportivo: cada semana de espera fue una semana sin un bate confiable en el medio de la alineación de un club que se supone contendiente.
El contexto ya no permite experimentos. Seattle compite con el mejor momento de Julio Rodríguez y Cal Raleigh y con una rotación de élite, y además puede perder a su bate derecho más productivo si Randy Arozarena sale al mercado. Gastar otra vez más de cien apariciones al plato en descubrir si un jugador de rol todavía funciona sería repetir el error con los ojos abiertos.
La receta para este invierno es la contraria: menos parches con historial irregular y más certezas, aunque cuesten más. Un contendiente puede permitirse un proyecto de recuperación; no puede construir media alineación con ellos.
Con información de Sports Illustrated y Field Level Media.
Foto: SecretName101 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0